“Fiel a su sobrio estilo, sin alzar la voz ni recurrir a los aspavientos teatrales tan comunes en la política mediática, José Montilla asestó ayer un duro mazazo a la conciencia de las clases dirigentes españolas.”
“Montilla apremia a Zapatero a evitar el divorcio entre Catalunya y España”
Como Joan Maragall, hace 100 años, ayer Montilla entonó un dolorido “escucha España”, que seguramente como entonces, no tendrá oídos entre la clase política española, ni siquiera de sus propios hermanos de partido.
A los amantes de las estadísticas les sale un crecimiento lento pero constante de los catalanes, que creen que hay que ir a Bruselas a solucionar los problemas que el Estado Español no soluciona.
Mérito (el del crecimiento del sentimiento independentista) que se puede atribuir a los dirigentes de ultra derecha del golpista partido de los populares, pero que gran parte de los españoles “progresistas” de izquierdas, tienen también su segmento no desdeñable del mérito.
Escucha, España, la voz de un hijo
que te habla en lengua no castellana;
hablo en la lengua que me ha legado
la tierra áspera;
en esta lengua pocos te hablaron;
en la otra, demasiado.
Demasiado de los saguntinos
y de los que mueren por la patria;
y por tus glorias y tus recuerdos,
recuerdo y gloria de cosas muertas,
triste has vivido.
De distinta manera quiero hablarte.
¿Por qué derramar la sangre inútil?
La sangre es vida, si está en las venas,
ODA A ESPAÑA
Escucha, España, la voz de un hijo
que te habla en lengua no castellana;
hablo en la lengua que me ha legado
la tierra áspera;
en esta lengua pocos te hablaron;
en la otra, demasiado.
Demasiado de los saguntinos
y de los que mueren por la patria;
y por tus glorias y tus recuerdos,
recuerdo y gloria de cosas muertas,
triste has vivido.
De distinta manera quiero hablarte.
¿Por qué derramar la sangre inútil?
La sangre es vida, si está en las venas,
vida hoy, vida para los que vengan;
vertida, es muerte.
Demasiado pensaste en tu honor
y escasamente en tu vida:
tus hijos, trágica, diste a la muerte.
Mortales honras te satisfacían;
tus fiestas eran tus funerales,
¡oh triste España!
Yo vi barcos zarpar repletos
de hijos que a la muerte entregabas:
sonriendo iban hacia el azar,
y tú cantabas junto a la mar
como una loca.
¿Dónde tus barcos? ¿Dónde tus hijos?
Pregúntalo al Poniente, a la ola brava:
perdiste todo, a nadie tienes.
¡España, España, vuelve en ti,
rompe el llanto de madre!
Sálvate, sálvate de tantos males;
que el llanto te haga alegre, fecunda y viva;
piensa en la vida que te rodea;
alza la frente,
sonríe ante los siete colores del iris.
¿Dónde estás España, dónde que no te veo?
¿No oyes mi voz atronadora?
¿No comprendes esta lengua que entre peligros te habla?
¿A tus hijos no sabes ya entender?
¡Adiós, España!
Tendido sobre un charco de sangre, con los huesos descoyuntados por el impacto y la grotesca, si no fuera por lo tétrico de la situación, postura, descansaba, se puede decir así, ya que estaba muerto y bien muerto, un hombre (lo que había sido un hombre) de edad avanzada, barba de varios días, descalzo y con ropa de estar por casa (calzoncillos y camiseta propagandística).
Aparte de un reproductor de mp3, colgado del cuello, no le aprecié más características destacables.
La primera impresión era que había saltado de uno de los pisos de enfrente (o vaya usted a saber si lo habían tirado)- pensé- levantando la vista, hasta el ático del edificio de siete plantas, de donde según los testigos había caído.
A los pocos días y confirmado que se había suicidado, el experto en electrónica del departamento me comunicó que, aunque le había resultado muy difícil descifrarlo, había logrado saber que era lo que el muerto estaba escuchando cuando saltó, Toccata de Joham Sebastián Bach.
No pude reprimir la sonrisa porque lo primero que me vino a la mente es “tocata ….y fuga”, la tocata de Bach y la fuga del pobre desgraciado.
Por curiosidad, en saber algo más de la personalidad del fallecido, le pregunte si había logrado saber que más piezas había en el reproductor.
Después de confirmarme la gran dificultad técnica de recuperar dichas grabaciones, me dio una lista de lo que había encontrado junto con la mencionada….
Gracias a la emisora de los obispos …..“catalanes”, Radio Estel (algún día y alguien con conocimientos, debería hacer un estudio sobre las diferencias entre una emisora con mensajes católicos y de paz de los prelados catalanes y la subversiva emisora de los obispos/carroñeros españoles, a cuyo frente han puesto a un energúmeno, potencial delincuente y alentador del golpismo) he recuperado una joya de mi juventud, “Noia de porcellana”, que según algunos de los datos encontrados en Internet, es obra de Pau Riba o Joan Manel Serrat, pero yo hubiera jurado que era de Joan Isaac, que gracias a la labor de las multinacionales del disco, quedó oscurecido por el paso del tiempo y por el deslumbramiento de estrellas (magníficas) como el mencionado Serrat o Lluis Llach.
Adjunto la letra que a mí me parece, quizás por puro partidismo juvenil (quien sabe donde queda), “POESÍA”.
Nota: No pongo el audio, porque no he sido capaz de encontrarlo en YouTube y no sé como colgar la descarga de Emule, que aunque pocas y flojas, alguna hay.
Grabación original en 1968 por Pau Riba Letra y Música de Pau Riba
Noia de porcellana buscava una ànima dintre teu i això era com buscar papallones blanques damunt la neu.
Noia de porcellana la teva entranya és plena de vent una brisa de maig amb pètals de rosa és aire innocent.
Noia de porcellana tot el teu cos és un recipient a punt per ser omplert d'aigua i posar-hi un lliri quan ve el bon temps.
Noia de porcellana buscava força en el teu parlar i això era com buscar papallones blaves damunt la mar.
Noia de porcellana d'una mirada et van trecar un braç semblaves indignada com una santa sense beats.
Noia de porcellana tota ets tan fràgil que t'has tancat sota d'una campana que sona dolça i és de cristall.
Noia de porcellana buscava llum en la teva pell i això era com buscar papallones d'aire allà on bufa el vent.
Noia de porcellana tens la mirada ben transparent la pell de cel-lofana i la carn translúcida i repel-lent.
Noia de porcellana què vols que et donin no donant res ets freda i inhumana i et preocupes de cinc a set.
CHICA DE PORCELANA
Chica de porcelana buscaba un alma dentro de ti pero es como buscar mariposas blancas sobre la nieve. Chica de porcelana no hay más que viento en tu entraña una brisa de mayo con pétalos de rosa es aire inocente. Chica de porcelana todo tu cuerpo es un recipiente para llenarlo de agua y poner un lirio cuando llega el buen tiempo. Chica de porcelana buscaba fuerza en tus palabras pero es como buscar mariposas azules sobre el mar. Chica de porcelana de una mirada te rompieron un brazo parecías indignada como una santa sin beatos. Chica de porcelana eres tan frágil que te encerraste bajo una campana que suena dulce y es de cristal. Chica de porcelana buscaba luz en tu piel pero es como buscar mariposas de aire en el viento. Chica de porcelana tu mirada es transparente tu piel de celofán y tu carne traslúcida y repelente. Chica de porcelana qué van a darte si no das nada eres fría e inhumana te preocupas de cinco a siete
Los canallas viven mucho, pero algún día se mueren
Obituario con hurras
Vamos a festejarlo
vengan todos
los inocentes
los damnificados los que gritan de noche
los que sueñan de día
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda.
- Soy una paloma con vértigo
- Una silla de tres patas
- Un espejo sin reflejo
- Una luz sin claridad
- Soy un profeta sin seguidores
- Un Dios sin creyentes
- Soy una docena de once
- Un dos en un mundo de unos
- Soy un individuo que no consigue ser individual
- Una parábola sin metáfora
- Una claudicación en un mundo de irreductibles
- Soy una puerta abierta en un mundo de ladrones
- Soy el contador de visitas de mi blog de la Coctelera, que sube como la espuma, porque cada diez minutos miro si hay algo nuevo
PRIMERS PLATS:
Ceba grillada
Pebrots podrits confitats
Escudella de gitano
Cols sense oli
Sopes d’all
Bitxos que escaldin la llengua
Cigrons de ranxo corcats
Bledes bones per fer emplastres
Raves fregits i picants
Enciam com paper d’estrassa
Escaroles com ortigues
SEGONS PLATS :
Carn de cavall fet amb faves
"Tocino" rànci amb naps
Cua de marrà a la brasa
Peus de cabra amb espinacs
Coll de gos
Cuixa de gat
Cap i pota d’ase amb créixens
Trompa d’elefant malalt
Menuts de mona adobat
Espatlla d’orangutan
Llomillo de truja del tròpic
Ronyons d’esquirol saltat
”Criadillas” de llangardaixos
”Escaméis” de sargantanes
Morro de rata ratat
Caragols amb pega dolça
El baile con ella fue como una revelación, me sentí, posiblemente por primera vez, feliz con una chica. Hasta entonces todas mis relaciones con muchachas habían sido superficiales, buscando el contacto, tener algún tipo de relación física, que en la mayoría de ocasiones no lograba. Aquel domingo, cuando nos fuimos con los amigos de la pista de baile, yo iba eufórico, había tenido una relación ideal, de hecho sólo fue una pieza la que bailamos, pero fue, para mí, intensa, plena, la excitación me duró toda la noche y el día siguiente.
Durante ese día intente llamarla por teléfono a la peluquería que trabajaba, pero no logré comunicarme con ella, no hubo manera de que se pusiera al teléfono. Fui a esperarla a la salida del trabajo, pero no la vi. Durante toda la semana viví en un malvivir de ansiedad, por no poder verla, por no saber de ella. El fin de semana siguiente, arrastré a mis amigos a un baile de la ciudad cercana, donde ella me había dicho que iba cada domingo a bailar.
No sé porqué estaba tan seguro de que iba a verla, pero mi convicción era total, y mi felicidad estaba a punto de materializarse, con su presencia y su satisfacción por verme.
No apareció, no vino. En el tocadiscos estaba sonando “Cae la nieve” de Adamo. Esta melodía se me quedo gravada a fuego, como símbolo de amargura, de desengaño. La melancolía me embargó, durante toda la tarde, el día siguiente, las semanas, los meses, incluso años después, escuchar aquella canción y recordar aquella semana de efervescencia onírica, me renueva aquella sensación de la ilusión frustrada, aquel sentimiento de amargura latente.
El caso es que después de aquel domingo de ensueño truncado, no hice nada por volver a verla. Es posible que aquel día estuviera enferma, o que no hubiera podido ir por cualquier motivo, pero para mí fue como si hubiese mutado de persona a recuerdo nostálgico.
Claro que a los dieciséis años, las cosas tienen una proyección que nunca más se repiten.