Nunca imaginé que pudiera vivir sin la luz

Siempre pensé que la luz era vida, que la oscuridad era frío y tristeza.
Nunca imaginé que pudiera vivir sin la luz, sin la claridad, sin los colores, pero esto es lo que me pasó.
Por un accidente de tráfico fortuito, perdí la vista, la capacidad de ver, me quedé a oscuras y sin ninguna posibilidad de recuperar el sentido perdido.
Cuando salí de la clínica donde me habían atendido, me pareció que entraba en un mundo de penumbras y misterios sin medida, que nacía de nuevo a otro universo desconocido y hostil.
Mi mujer que se había mantenido, en todo momento, fielmente a mi lado, me acompañaba cogiéndome amorosamente del brazo, aunque no podía disimular las interrogantes que este cambio drástico de nuestras vidas, iba a ocasionarnos.
Para mí aún era pronto para pensar en tal como se presentaba el futuro, ya que de momento la adecuación al nuevo estado y mis limitaciones, ocupaban todas mis capacidades de asimilación.
Cuando llegué a casa, insistí que me dejaran solo, para aprender cuanto antes, a manejarme sin ayuda, se me cayó el mundo encima por segunda vez después del accidente. Practiqué cien veces el caminar por el piso sin el nuevo bastón apéndice obligado de mi nuevo estado (quería crearme la sensación de ser independiente), pero sólo logré cansarme, llenarme de moretones y deprimirme más (luchar contra los estados depresivos frecuentes, descubrí que iba a ser, aparte de la pérdida de mi capacidad de visión, mi verdadera y gran dificultad).
______________________________________________________________________
Perdonen la licencia; durante unos momentos he vivido (mentalmente) la situación de los invidentes y aunque sólo sea por un tiempo limitado, he de reconocer el enorme esfuerzo que representa vivir con una carencia importante. Para ellos vaya mi homenaje.
imagina
Escrito 12/3/06

3 dijo
Caminando entre sombras, sólo atisbando formas con las yemas de los dedos.
No creo que mejor ni peor esa pérdida que la de otro sentido como puede ser el oido. Aunque el resto se agudicen para comensar la pérdida, el aislamiento suele ser inminente (tanto por los otros como por la persona afectada)..
4 Octubre 2006 | 10:43 PM