En un segundo, no fue más, me vi muerto

El humo nos avisó, la habitación, al abrir la puerta estalló en nuestra cara, las llamas y el humo habían invadido todo, entramos en la habitación para hacer algo, el foco del fuego estaba en la pared de detrás de la puerta, que mi hijo por cosas de sus gustos tenía forrada con corcho, en el suelo carpetas, cartulinas, etc.
Para trabajar mejor, cerré la puerta, seguimos con nuestros infructuosos esfuerzos, hasta que el humo que se acumulaba en la habitación (teníamos que caminar agachados), nos obligó a desistir.
Le dije a mi hijo
– Déjalo, salgamos.
Cogí el pomo de la puerta y tiré de él, la puerta no se movió, estaba como soldada, como si formara una sola pieza con el marco.
En un segundo, no fue más, me vi muerto, ahogado por el humo que ya estaba a la altura de mis hombros, y no me pareció mal (¿).
Enrabietado di una patada a la puerta, creo que solamente, para descargar mi rabia, y la puerta al tirar del pomo se abrió, suavemente, como si estuviera recién engrasada.
Después, la ayuda de los vecinos, nuestros esfuerzos inútiles para … nada, los bomberos, la clínica desintoxicándonos, mi hijo tardó tres meses en recuperarse psicológicamente, perdimos una perrita de 15 años “Pruna”, que cuando salimos no nos acordamos de ella, debió creer que en su lugar de siempre, debajo de una mesa, estaría segura.
El seguro se hizo cargo y después de un tiempo, pudimos volver a nuestra casa y a la normalidad.
Sólo me quedó una pregunta sin respuesta lógica, ¿que ocurrió con la puerta?, como es que estando totalmente bloqueada, se abrió tan suavemente en cuestión de segundos.
Un amigo, experto en cosas del espíritu, me dijo algo sobre que se me concedía una segunda oportunidad. Yo que soy bastante descreído, entré en una dinámica de dudas y de querer entender, por ello hablaba siempre que había ocasión de ello.
Hasta que seis meses después, mi hijo, que estuvo un largo período de tiempo sin hablar, me oyó explicar a otros mis dudas sobre el porqué la puerta se había abierto y dijo:
- Pues está claro, porque abrí la ventana, para que saliera el humo…..
….y el vacío que a causa de la combustión se había formado en el interior, al abrir la ventana desapareció.
imagina

pepetxu dijo
¡ Chico, qué situación ! ¿ Eso que cuentas os ocurrió realmente ?
Es como para dejar traumatizado a cualquiera, sobre todo por la presencia allí de tu hijo.
Hablando de cosas más agradables, tu dibujo del desnudo me encanta.
Salud
8 Octubre 2006 | 08:01 PM