Cae la nieve

El baile con ella fue como una revelación, me sentí, posiblemente por primera vez, feliz con una chica. Hasta entonces todas mis relaciones con muchachas habían sido superficiales, buscando el contacto, tener algún tipo de relación física, que en la mayoría de ocasiones no lograba. Aquel domingo, cuando nos fuimos con los amigos de la pista de baile, yo iba eufórico, había tenido una relación ideal, de hecho sólo fue una pieza la que bailamos, pero fue, para mí, intensa, plena, la excitación me duró toda la noche y el día siguiente.
Durante ese día intente llamarla por teléfono a la peluquería que trabajaba, pero no logré comunicarme con ella, no hubo manera de que se pusiera al teléfono. Fui a esperarla a la salida del trabajo, pero no la vi. Durante toda la semana viví en un malvivir de ansiedad, por no poder verla, por no saber de ella. El fin de semana siguiente, arrastré a mis amigos a un baile de la ciudad cercana, donde ella me había dicho que iba cada domingo a bailar.
No sé porqué estaba tan seguro de que iba a verla, pero mi convicción era total, y mi felicidad estaba a punto de materializarse, con su presencia y su satisfacción por verme.
No apareció, no vino. En el tocadiscos estaba sonando “Cae la nieve” de Adamo. Esta melodía se me quedo gravada a fuego, como símbolo de amargura, de desengaño. La melancolía me embargó, durante toda la tarde, el día siguiente, las semanas, los meses, incluso años después, escuchar aquella canción y recordar aquella semana de efervescencia onírica, me renueva aquella sensación de la ilusión frustrada, aquel sentimiento de amargura latente.
El caso es que después de aquel domingo de ensueño truncado, no hice nada por volver a verla. Es posible que aquel día estuviera enferma, o que no hubiera podido ir por cualquier motivo, pero para mí fue como si hubiese mutado de persona a recuerdo nostálgico.
Claro que a los dieciséis años, las cosas tienen una proyección que nunca más se repiten.
imagina

Papelypluma dijo
Sinceramente lo que me ha gustado y me ha hecho leer este articulo ha sido la imagen, hermosa pero con un toque de tristeza. Ese toque que solo la nieve puede dar.
10 Octubre 2006 | 09:24 PM