¿No deberíamos a estas alturas poder disfrutar de un estado democrático y libre?
Dicen que decían los gitanos “pleitos tengas y los ganes” y sin ningún motivo palmario, me acuerdo de la película de Orson Welles, “El proceso”, donde a un ciudadano normal y corriente le vuelven loco con un proceso inexplicable e inexplicado.
Comentan en un artículo sobre la película que he leído en Miradas:
la habitual lucha perdida entre el protagonista kafkiano y un ente superior que domina su destino.
Me pregunto, que tendrá en contra nuestra (me refiero a nosotros el pueblo) el “ente superior” español que rige nuestros destinos y que no nos da descanso.
¿No deberíamos a estas alturas poder disfrutar de un estado democrático y libre, al que no se pudiera dirigir con malas artes, desde poderes fácticos e interesados, representativos de las capas (¿togas?) más vetustas de nuestra sociedad?
¿Realmente somos culpables, como K, sin saberlo? y debemos renunciar a llegar a las puertas de la ley, por que cuando lleguemos, no nos dejarán entrar.
