¡Cuidado con las pirámides!

Hace muchos años (35, más o menos), participé por primera vez en un juego piramidal. Alguien me vendió, no recuerdo el precio (quizás veinticinco Ptas.), unas cartas que denominamos de Holanda. Lo recuerdo vagamente, pero se trataba de que tenía que mandar una cantidad de dinero (25 Ptas.) al primero de una lista de diez nombres y otra cantidad igual al organizador, a una dirección de Holanda.
Después del primer paso, había gastado setenta y cinco Ptas.
Como respuesta a mi envío, recibí de Holanda tres cartas iguales a las que yo había comprado, sólo que estas tenían mi nombre y dirección en el número diez de las listas, en comparación con la lista que yo había comprado, en estas había desaparecido el primero y todos los demás habían corrido un puesto hacia abajo.
Yo, convencido absoluto de la fidelidad del sistema, vendí mis tres cartas a tres allegados (recuperando mi inversión), explicándoles, como a mí me lo habían hecho, los inmensos beneficios cuando comenzaran a llegar envíos de gentes y lugares desconocidos.
· La regla de tres simple era que si yo pongo en marcha tres hilos, los cuales se van multiplicando por tres en cada operación y son un total de diez operaciones, el máximo posible es de cinco millones de Ptas., dando por sentado que pudieran salir mal una cantidad determinada de las operaciones, se daba por bueno que deberías recibir por correo, en un plazo no muy largo 2.500.000’- de Ptas. (supongamos que hoy el precio de las cartas fuera de seis euros, la previsión en cifras comparativas serían de 500.000’- euros)
Ya les adelanto que yo no recibí ni un duro (0’- Ptas.).
Lo que me llamó más la atención y quiero compartir con ustedes, es que uno de los conocidos a los que intenté venderle una de aquellas cartas, un proveedor de mi empresa, con el que tenía muy buena relación, hombre de unos cuarenta y muchos años (yo entonces era veinteañero), dudó, dudó y dudó, diciéndome que lo pensaría y ya me diría algo. A la mañana siguiente, volvió y me dijo:
· Prácticamente no he dormido, buscándole la explicación, ya que no lo veo claro. La pega que tiene este sistema es que no hay gente suficiente en el mundo, para que todos salgan beneficiados.
Desde entonces, periódicamente ha habido muchas variaciones de la misma estafa, ya que esto es lo que es, una estafa. Hubo una hace unos años (que no recuerdo su nombre) muy sonada, que se reunían en hoteles de lujo, que por la cantidad de personas y de dinero que se movía, saltó a la prensa. Otras veces encubierto por sistemas más o menos mercantiles, pero siempre jugando con la buena fe (o la codicia) de las personas. He conocido casos de venta de productos de dieta (Herbalife, fue uno de los que conocí y que creo que aún funciona), productos de limpieza, tapers, etc., pero siempre terminan con infinidad de personas engañadas y sin su dinero.
Como ahora hace tiempo que no oigo hablar de ninguna de estas “pirámides” y este es un tema que, con variaciones, se va repitiendo periódicamente, me ha parecido bien mencionarlo por si a alguien le puede evitar meterse en fregaos económicos de dudosa fiabilidad.
Como decía el gran inversor americano Warren Buffet, si no entiendes lo que te proponen, no te metas.

Nero dijo
Pues si, si no entendes no te metas así de simple...no?
25 Mayo 2007 | 01:43 AM