Los símbolos, una cuestión vital
“Luis proclama la 'españolía' de sus jugadores
El seleccionador zanja el supuesto caso de las medias de Puyol y Xavi sin el ribete rojo y gualda lamentando que se intente "sacar punta a todo"”
“La Paaaaatria”, “La Bandera”, “El Hiiiiiimno Nacionalllll”. No sé si imbécil es la sociedad o los periodistas que nos trasladan sus inquietudes.
En Letonia, a unos jóvenes turistas les detuvieron por robar unos adornos callejeros, elaborados con tela barata y colores, estentóreamente llamados, nacionales. Si la detención fuera por el robo de un artículo de propiedad municipal y con un determinado valor económico, lo entendería, aunque el precio de lo robado no justificaría tanta trascendencia policial, ni mediática.
Ahora sale la vena patriotera de los periodistas indolentes (o perversos), en si dos de los futboleros de la selección española, se esconden la tirilla de las medias que se supone engloban todos los sentimientos fanático/nativos, con el escándalo añadido de que los dos son oriundos de la “díscola” comunidad catalana. A nadie le ha parecido trascendente que a Casillas, al calzarse las medias, también le hubiera quedado la dichosa banderita oculta.
El uso mezquino que se hace de los sentimientos (reales u oníricos) de la gente, por parte de los políticos y de los poderosos de este mundo, impone que el nacionalismo, sea la “religión más vendida”, cuanto más poderosa la nación, más idiotizados sus ciudadanos con la memez de los símbolos y en estos temas de la manipulación de las masas, es de vital importancia para el manipulador, la información.
En treinta años hemos pasado de no tener información a tenerla en exceso, de baja calidad, manipulada, mediatizada y adulterada.
No dudo que habrá algún periodista digno, seguramente muchos, pero no son los suficientes para dignificar un gremio que a mi me aparece como el peor de los males de la sociedad democrática.

Juan Rodríguez Millán dijo
Yo soy periodista, y creo que el periodismo actual es uno de los peores males de la sociedad democrática. Me tenías que ver cuando leo / escucho / veo una noticia abiertamente manipulada... Los cabreros que me cojo...
No sé cuál será la intencionalidad de estas informaciones, aunque sí me temo que hay una españolitis galopante en nuestra sociedad. Y lo dice un servidor, que es vasco y español, sin que por ello tenga que rendir cuentas a nadie. A mí no me asustas los símbolos democráticos. Me asusta el uso perverso que los indeseables hacen de ellos.
Con lo de la banderita, me ha venido a la memoria el caso hasta ahora más emblemático de este absurdo debate. Supongo que no muchos se acordarán de que a Arconada le pasó lo mismo. Arconada jugó 68 partidos con la selección española. En su día, el que más había jugado. Tras los primeros partidos, que jugó con medias negras y los colores de España, pidió permiso para jugar con medias blancas. Arconada era supersticioso y quería jugar con medias blancas. En la Real también empezó con medias blanquiazules y cuando pudo usar las blancas no se las quitó nunca más. Eran un símbolo más del mejor portero de la historia de la Real.
'ABC' inició una campaña sobre los motivos de Arconada para usar las medias blancas, insinuando aquello de que no se sentía español, en torno al Mundial 82. Arconada aguantó tres años más en la selección y después se lo cargaron los poderes federativos. Nadie quiso mirar que Arconada llevaba el escudo en el pecho y la bandera en las mangas y en el pantalón.
6 Junio 2007 | 12:00 PM