Nueva quema de fotocopias de los Reyes

Artículo extraido (escaneado) de La Vanguardia de Barcelona de hoy, y lo hago así porque este próspero periódico no permite que los ínter/nautas se aprovechen de su riqueza cultural e informativa, quedando tales caudales, en su página web,exclusivamente destinados a los pudientes consumidores que puedan y quieran pagar.





Posiblemente a mí se me escaparon otras señales más sutiles de lo que se estaba tramando, pero cuando el Juez…. bueno uno de ellos, secuestró la publicación de El Jueves, porqué ridiculizaba la imagen y las actitudes de los herederos (por derecho divino) de la corona y con ella la jefatura del Estado, después convierten una gamberrada, de la que se hubieran enterado el mosso que les vigilaba y las vecinas que se asomaban al balcón, en toda una afrenta al ¡!!Estado!!!, con los correspondientes dossieres y causas judiciales abiertas “en Madrid” (aunque terminen como es el caso en nada, por parte del juez) me di cuenta de que se estaba tramando algo. La noticia de hoy, de la que me hago eco, demuestra que como no puede ser de otra forma siempre hay gente dispuesta a replicar a la injusticia o a la justicia aplicada con intereses espurios, “prevaricación” creo que se llama, con lo que ya está en marcha la escalada “nacionalista” que se pretendía y de la que los medios carcamales, especialmente de Madrid van a sacar una buena tajada en beneficio del PP y de los sucios manejos de sus mentores.
Ya cuando el príncipe era principito herederito, y me castigaban periódicamente con unos reportajes exhaustivos sobre las obras y gracias del tal personajito, pensaba (en algunas ocasiones en voz alta) “están creando, por medio de la publicidad, un producto regio, para consumo de la plebe”.
Hoy, y entendamos que es sólo mi intuición, los medios de comunicación de la derecha más rancia, como guiñoles de vaya usted a saber que poderes fácticos, están orquestando la sucesión del Rey Juan Carlos por su hijo Felipe. Imagino que siendo los que son los que manejan esta situación, sus intereses sólo pueden ser apócrifos.
